El miedo – La barrera para emprender como Asesor de Imagen

10 MIEDOS A LA HORA DE EMPRENDER EN ASESORÍA DE IMAGEN:

Una vez tomas la decisión de empezar tu negocio de Asesoría de Imagen, inmediatamente vienen a ti muchas preguntas, dudas y temores que te bloquean y te impiden dar el primer paso (lanzarte)

Para empezar debes ser consciente que es natural sentirse así, con incertidumbre y ansiedad, pero también debes tener claro que emprender es un reto que te estás poniendo a ti mismo, el reto de superarte, de llegar lejos, el reto a enfrentar tus más grandes temores, y aquí la idea es lanzarse con todo y miedo.

El pensar si es inalcanzable o no, si lo vas a lograr, si el tiempo te va a dar, si vas a tener los recursos, si vas a tener a alguien a quién pedirle ayuda, si vas a tener las mismas oportunidades que otros, si la vas a embarrar, si se van a burlar de ti…. Etc Mi pregunta es ¿Cómo te vas a dar cuenta si ni siquiera lo has intentado?

A continuación, te cuento te explicaré cuáles son los miedos más comunes que tanto nos atormentan a la hora de empezar, para que aprendas a identificar cuáles son los que te bloquean y empieces a trabajar para superarlos.

  1. MIEDO A RENUNCIAR A LA COMODIDAD:

Lo más probable es que para que puedas empezar tu negocio, te toque renunciar a viarias cosas, como un trabajo con sueldo fijo, comodidad, tiempo libre, fines de semana, viajes, y si! para poder llegar lejos, hay que salir de la comodidad, hay que dedicarle muchas horas, a un camino que suele ser incierto, pero a medida que vas logrando cada paso, te vas empoderando más, te vas desenvolviendo cada vez mejor, y cada día bueno o malo es un aprendizaje. «No tengas miedo de renunciar a lo bueno para perseguir lo grandioso.» -John D. Rockefeller

  1. MIEDO AL QUÉ DIRÁN:

Emprender es luchar por nuestros propios sueños e ideas, que probablemente solo nosotros entendemos, en el camino seguro encontrarás personas expertas, que te darán la mano, como profes, o de pronto otros asesores de imagen que no son celosos con la información y te abren un poco la mente y te ayudan a crecer, también te encontrarás con personas expertas en criticar, de esas que nisiquiera te preguntan qué estás haciendo, ni te miran a los ojos y mucho menos te dicen “qué bien lo haces, cuéntame un poco más” incluso se burlarán, te dirán que te estas enloqueciendo por dejar un sueldo fijo por algo incierto. Lo que yo te recomiendo es únicamente tomar las críticas constructivas y dejar de un lado las críticas envidiosas y con mala onda. En el momento que te deja de importar el “Qué dirán” creo que estarás listo para el éxito!

  1. MIEDO AL COMPROMISO:

¿Te salió tu primer cliente? Genial, este es el paso más importante. No te preocupes, en primer lugar, el informe que harás para tu cliente no lo harás delante de él, tienes en tus manos todas las posibilidades de revisar tus apuntes, ayudarte de google, de youtube o pinerest, para hacer de esa entrega la más valiosa tanto para ti como para tu cliente, porque el objetivo tuyo es cumplir sus objetivos, lograr que quede tan feliz, que le den ganas de referirte luego y hablar de todas las maravillas que le ayudaste a lograr en su vida personal y profesional. También piensa que cuando hay dinero de por medio, darás lo mejor de ti a cada cliente, porque es un compromiso tanto contigo mismo como con el cliente. Es una responsabilidad absoluta desde el primer momento en que recibes una trasnacción. Tus clientes son tus jefes, ellos son los que mandan, enfócate en estudiar mucho, para que transmitas credibilidad a la hora de exponer tus recomendaciones. ¡La práctica y experiencia hacen al maestro!

  1. MIEDO A PERDER DINERO:

Que el dinero no se te convierta en una obsesión, ya que puedes perder el foco de tus actividades. Si lo que quieres es ganar dinero fácil y rápido, lo más seguro es que emprender no sea la mejor opción. Crear una empresa sostenible y rentable, te puede tomar meses de esfuerzo, disciplina y perseverancia. Si eres constante, no sólo con tus clientes, sino también con tu presencia en redes sociales, si das contenido de valor, vas a generar credibilidad, al tener credibilidad seguro vas a tener clientes, así que no te desanimes, preocúpate por estar siempre presente y dar lo mejor de ti a cada cliente. “Quién le huye a la inversión, le huye a la ganancia”

  1. MIEDO A FRACASAR:

En este momento debe pesar más en tu balanza las ganas que tienes de emprender con éxito que el miedo a fracasar. En esta sociedad solemos pensar que el fracaso es sinónimo de vergüenza y burla, pero realmente la única manera de no equivocarse es no hacer nada. Este camino que has decidido tomar, no es nada fácil y seguro estará lleno de piedras y de tropiezos. Pero estos tropiezos son enseñanzas, son la parte más emocionante del camino porque de cada uno aprendes un montón, sólo debes sacudirte, sonreir y seguir caminando. No te rindas ante el primer obstáculo, que los que faltan son muchos.

  1. MIEDO A GANAR:

Es muy curioso, pero a veces siento que estamos más preparados para perder que para ganar. Siempre empezamos usando frases como “vamos a ver cómo nos va”, “voy a intentar a ver qué tal”, nos han enseñado a que ser ambiciosos es malo, y que lo que va a ser para uno, llegará tarde o temprano, en el amor, en el trabajo o en la salud. No estoy de acuerdo. Como emprendedores debemos asumir nuestro rol con todas las de la ley, porque en nuestras manos está el querer construir ese imperio con el que siempre hemos soñado y vivir la vida que siempre hemos querido vivir. Así que desde ahora, que no nos de miedo llegar lejos! Superarnos a nosotros mismos con todos los miedos y todo lo que implica. Creo que es momento de dar el 300% y esto exige DISCIPLINA, PREPARACIÓN Y DETERMINACIÓN.

  1. MIEDO A DEFRAUDAR A TUS CLIENTES:

El producto (dossier, informe o entrega a cliente) No va a salir perfecto a la primera, si esperas a que esté perfecto, no te vas a lanzar nunca porque vas a sentir siempre que falta algo más. Lo que puedes hacer es construir un muy buen material con el que puedas empezar con él y con el tiempo tus mismos clientes te irán ayudando a mejorar con sus críticas constructivas, las apreciaciones de los clientes siempre serán las más importantes y las que con mayor certeza nos ayudarán a mejorar y a alinear cada vez más ese producto a sus necesidades. «Si fallas, a nadie le importará. Si tienes éxito, a pocos les importará. Emprender es un reto personal que tiene que ver contigo y con los tuyos. No desistas!» -Edwin Amaya

  1. MIEDO O TIMIDEZ DE RELACIONARTE:

El Networking, es una herramienta esencial para todo emprendedor, para poder potenciar habilidades, talentos, mejorar y cambiar procesos, siempre y cuando te co relaciones con las personas correctas. Los negocios no se tratan de dinero sino de personas. Así que intenta rodearte de personas iguales y mejores que tú, y aprende de ellas, ellas seguro también aprenderán mucho de ti.

  1. MIEDO A SER INCOMPETENTE:

Cuando ofreces lo mismo que todo el mundo ofrece, lo único que vas a lograr es que te diferencien por el precio, o porque vendes más caro o más barato. La clave está en ofrecer un valor agregado y un diferencial que te haga sobresalir ante los demás, es ahí donde está tu promesa de valor. La diferenciación es una herramienta clave para sobresalir ante los demás. El precio te aseguro que pasará a segundo plano. Preocúpate por competir contigo mismo.

  1. MIEDO A VENDER:

Si quieres ser exitoso, debes aprender a vender, ¿ya imprimiste tus tarjetas de presentación? El mundo está lleno de clientes allá afuera, Saber vender implica saber escuchar, entender tu mercado, saber comunicar lo que haces, tener los objetivos y tu rol claros. Piensa como piensan los clientes, y les dirás lo que quieren oír.

¿CÓMO ENFRENTAR LOS MIEDOS?

Evalúa el riesgo: Evalúa los números, cuánto te vale arrendar un espacio para atender a tus clientes, cuánto te vale hacer la página web, cuánto te vale hacer la publicidad, etc. Revisa cuántos clientes puedes lograr al mes y con cuantos cubrirías los costos fijos. Esto te ayudará a tener un panorama más claro de lo que estás haciendo y podrás tomar decisiones más aterrizadas frente a cada proceso.

Fórmate: El aprendizaje constante es clave para el crecimiento, cada que aprendas algo nuevo, más seguro estarás de ti mismo y más irrelevantes serán tus miedos. Entre más te capacites, más fuerte te vuelves.

Planea: Ponte tareas a mediano y corto plazo, haz una lista y empieza a desarrollar una por una, haz de esto una constante en tu etapa de emprendimiento, para tu permanente desarrollo y crecimiento.

Apasiónate: Permite que tus pasiones sean más fuertes que tus miedos. Esto te hará permaneces dispuesto a correr cualquier riesgo y a seguirte levantando cada que tropieces. Recuerda que cada tropiezo te hace más fuerte.

Actúa: Empieza por dar pequeños pasos, hasta que vayas adquiriendo esa seguridad necesaria que te hará pisar cada vez con más fuerza y contundencia. Convierte tus objetivos en acciones diarias y empieza. ¡Manos a la obra!

NO PERMITAS QUE TE FRENE EL AUTOSABOTAJE:

1. No finalizar las cosas

Es cuando inicias un nuevo proyecto, pero los acabas dejando a medias o incluso abandonando al 100%, después de haber dedicado muchísimo tiempo y esfuerzo, no te permitas abandonarlo cuando sabes que ya estas a punto de conseguirlo.

La explicación de esta conducta, es que si no acabas este o cualquier otro proyecto, nunca tendrás que enfrentarte a la posibilidad de «fracasar».

2. La procrastinación

Es el arte de posponer las tareas importantes y  reemplazarlas por otras más atractivas pero de poca relevancia.

Este hábito es un de los más comunes. Algunas de estas razones pueden ser que a la persona no le guste realmente la tarea o proyecto a llevar a cabo o definitivamente que la persona tenga temor al resultado final.

3. Perfeccionismo

O nos sale perfecto o mejor no lo hacemos. Bajo este escudo, encontramos la excusa perfecta para no avanzar, sin que parezca que realmente no sabemos si queremos conseguir el objetivo o no.

Existen dos posibilidades dentro de esta excusa:

  • Que pensemos que como no podemos hacerlo perfecto, directamente no lo hagamos
  • Que mediante constantes y repetitivas revisiones y cambios evitemos acabar el proyecto.

4. Excusas

Además de todo lo anterior, podemos llegar a encontrar un gran número de excusas que nos justifiquen no enfrentarnos al proyecto o al posible riesgo.

Por ejemplo: falta de tiempo, falta de recursos económicos, edad, etc.